
Quizás el paso de palio entronca definitivamente con los sentimientos de hermano de la Virgen de Los Dolores. No cabe el que estén adormilados frente a él. Su contemplación provoca el despertar de la pasión. Imposible quedar estático, sin que el corazón aumente sus pulsaciones. El paso de la Señora requiere un nerviosismo cofrade que por nada debemos contener.