LA RODA DE ANDALUCÍA

Blog Cofrade

miércoles, 7 de mayo de 2008

EL SER COSTALERO


Qué dificil es describir lo que es ser costalero. Expresar con palabras lo que es sentimiento. Es una forma de vivir en Cristo y con Cristo, es una sensación, un modo de querer cristalino y puro. Bien saben ellos de entrega, de dar sin esperar recibir nada a cambio, de amor sincero; no es sufrimiento ser costalero, es redención, pedir perdón sin el verbo, decir un "TE QUIERO VERDADERO".
¿Fue Simón de Cirene el primer costalero de la historia?... Sin duda si. El fue el primero que portó sobre sus hombros el leño de la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo.
Quienes hoy, arracimados bajo las trabajaderas de un paso portan orgullosos la Sgda. Imagen de Cristo Muerto o de su Madre La Santísima Virgen de los Dolores, repiten, punto por punto, aquel gesto amoroso de Simón, ahora con mayor conciencia y conocimientos, porque saben que a quién llevan airosa sobre sus hombros, es la Imagen de quien salvó al mundo con su Pasión, Muerte y Resurrección.
¡Bendita sea la hora! Precisamente este año se cumplen 25 años de la primera cuadrilla de costaleros de la Hermandad. Repito, Bendita sea la hora, en que una pléyade de jóvenes dio el paso decisivo para formar la primera cuadrilla de hermanos costaleros en aquel verano de 1983, porque todos hemos disfrutado del calor y el latido de unos corazones generosos que cada año se prestan a ser cirineos del Señor. Costaleros que cobijados bajo el Padre o la Madre a través del respiradero escuchan y ven lamentos de hombres y mujeres, angustias humanas, esperanzas, clamor de la muchedumbre alzándose entre ésta la voz de la saeta, sinfonía de amor, versos de Pasión y Muerte al que feneció y resucitó.
La semilla germinó, y hoy todos estamos disfrutando, yo especialmente sabiendo que la decisión que tomé de dejar la faja por la túnica y el capirote no tenía ya la mayor trascendencia, pues el relevo está sin duda garantizado y a los frutos del año pasado me remito.. El ser costalero es EMOCIÓN, por llevar a la Madre de Jesús; DOLOR aliviado por la mirada de nuestra Madre; COMPAÑERISMO, porque bajo su manto todos somos uno; SENTIMIENTO indefinible e inevitable que ya todos conoceis.
Costalero de Cristo Yacente o la Santísima Virgen de los Dolores, porque tú eres el cirineo de hoy y ya estás mas cerca de Ellos, déjame estrechar con cariño y admiración tus manos sudorosas antes que te metas bajo el anonimato del faldón y pueda rendirte mi más merecido homenaje por estos años de servicio a la Hermandad.
Juan Antonio Prieto Torralba

martes, 6 de mayo de 2008

RECUERDOS DE UNA CORONACIÓN


La amanecida de aquel 15 de Septiembre en La Roda, fue en todo diferente. En el centro del pueblo, las sencillas fachadas de la plaza estrenaban Arco Tiunfal que, trasladaba a ese lugar la portada parroquial. De una sola chicotá sus costaleros elevan a la Señora en asunción terrena, hasta dejarla entronizada en el momumental estrado.
Se ultiman los postreros detalles ante los ojos expectantes de los devotos, a los que se van uniendo peregrinos y representaciones religosas de localidades más o menos distantes.
Las campanas anuncian que el ceremonial comienza con la salida de la solemne procesión litúrgica, y desde la Parroquia a la Plaza, se abre un imposibe pasillo para celebrantes y acólitos, que incluye también a los portadores de la corona, aún velada.
Es el pueblo, (junto al coro parroquial), el que entona los cantos, subrayando la comunión de todos en la liturgia. Y tras "la palabra", el momento soñado durante tiempo.
Arzobispales manos posan sobre las sienes virginales de la Señora, una diadema de amor, de inquietudes, de gratitudes y peticiones. Y transcurre un momento en que diríase que todo se ha detenido, el tiempo, la respiración e incluso el latido de los corazones, para resurgir en un clamor entre lágrmas y rezos y suspiros y recuerdos de seres queridos.
Al fin el pueblo, sabedor de los deseos de su Reina y Madre Dolorosa, la traslada triunfante al hogar que hizo para los más necesitados de su amparo: los ancianos, que desde ahora contarán con un lugar común donde pasar los últimos años de su vida. Y así entre vítores y aclamaciones de entusiasmo continúa la procesión dejando en el ambiente imágenes inequívocamente evocdas en El Cantar de los Cantares: Bellas son sus mejillas con el rostrillo...Vestida de sol... Sus sienes coronadas de doce estrellas.., al que había que incluir como nueva letanía popular REINA DE LA RODA CORONADA, TU ERES LA HONRA DE NUESTRO PUEBLO.

Luis Becerra

lunes, 5 de mayo de 2008

¿CÓMO HUBIERA SIDO LA HUMANIDAD SI JESÚS NO HUBIESE EXISTIDO?


Son muchas las preguntas que vienen a la mente pensando en cómo habría cambiado la historia humana en los últimos veinte siglos sin Jesús. Tratad de quitar de los libros de historia las guerras de religión, las cruzadas religiosas, las inquisiciones y la expansión misionera y veréis lo que queda.
¿Qué hubiese pasado con las culturas nativas de los pueblos conquistados por los cristianos con la cruz en la mano? ¿Se habrían conservado muchas de aquellas culturas que los conquistadores arrasaron temiendo que fueran un impedimento para abrazar la nueva fe cristiana?. Basta pensar lo diferentes que son las culturas, por ejemplo, orientales, que no fueron descubiertas por los cristianos, como la India, la China o el Japón.
El mundo hubiese sido otro y distinto sin el cristianismo. Si mejor o peor, es imposibe saberlo. Muchas de las culturas y literaturas no hubiesen llegado hasta nosotros, ya que fueron legadas a la humanidad por el trabajo de los monjes de los monasterios cristianos.
¿Habría existido la persecución de los judíos sin la idea que la Iglesia tuvo durante siglos, prácticamente hasta el Papa Juan XXIII, de que ellos habían sido los asesinos de Jesús?
El mero hecho de estar haciéndonos estas preguntas es indicativo de la importancia histórica que aquel judío, considerado un loco revolucionario en su tiempo, ha tenido en la historia después de su muerte. Imaginaos lo diferente que hubiese sido nuestra sociedad occidental sin los millones de personas formadas o influenciadas por las escuelas, colegios y universidades religiosas en todo el mundo. Grandes personajes políticos, desde guerrilleros y terroristas revolucionarios de izquierdas, hasta grandes dictadores se formaron, en efecto, en colegios religiosos.

viernes, 2 de mayo de 2008

EL PASO DE PALIO


Si abriésemos una cátedra de estética, la primera lección de su programa sería explicar un paso de palio. Es un logro definitivo. Una fórmula conquistada. Como el capitel corintio. O el soneto. Porque el palio tiene todo: de arquitectura y de poema. De plástica y de lírica. Un palio es un soneto realizado de plata y claveles. Soneto por la técnica, pero por el tono es un poema para una mujer: para la Virgen.
Un poema de doce versos, medido y perfectos, que son sus doce varales de plata; pulidos y trabajados por el orfebre. Lo suficientemente recios para sostener el techo, y lo suficientemente gráciles para cimbrearse en el viento delgado de la noche. Doce versos que llevan la rima exacta de un color. Doce varales, doce versos de un poema, entre cuyas doce rejas de plata va llorado la más hermosa de las mujeres.
Tiene en su proporción las cualidades de lo clásico: la mesura. Se puede abarcar y gozar con la mirada de una vez. Sacia el espíritu, sin dejarlo inquieto como lo desmesurado e inabarcable del barroco. Y es sin embargo una creación del barroco que tiene mucho de clásico.
Está formado esencialmente por ángulos y lineas rectas. Y sin embargo da una sensación indefinible de gracia y feminidad.
El paso de frente es una hoguera dorada; dorados los cirios, doradas las llamas, dorados los bordados del palio y dorados los reflejos; y en medio de aquel oro incandescente del aire, el rostro de la Virgen dorado también en la tez morena de sus mejillas.

¡Si yo pudiera, Señora,
ser también paso de palio!

De mis dos brazos te haría
los varales torneados.

De mis ojos, luz de cirios.
Jarras de plata, mis manos.

Con el oro de mis versos
-todo un poema-, tu manto.
Mi juventud volandera,
flecos y borlas de tu palio.
Mis dos pies, los costaleros,
allá abajo.
Y mi corazón delante,
como capataz del paso.
El alma..., ésa la pondría
-pañuelo banco- en tus manos,
porque enjugaras tus lágrimas
y yo bebiera tu llanto.
¡Si yo pudiera Señora,
ser también paso de palio!.
Ramón Cué, S. j.

jueves, 1 de mayo de 2008

UNA SAETA EN EL SÁBADO SANTO



Cuando se vence la tarde, esta tarde que es de incienso, túnicas y capirotes, que está plagada de esencias incomparables y tonos iris y que es tarde de Sábado Santo, se quiebra de repente y se detienen sus latidos envuelta en una pausa emocional.

La procesión queda en un espacio sin tiempo. El nazareno anónimo, el esforzado costalero, el abrazo de multitud que se estrecha en torno al paso de palio, donde la Virgen enlutada, musita sus rezos de Madre Dolorosa, todo y todos convergen hacia un balcón. Va a obrarse el prodigio. Y se inicia el poema.

Música y versos se dan la mano empezando su camino sugestivo, sus líricos amores, su bella unidad. Al principio es un lamento cadencioso, una llamada preliminar, el vuelo de una golondrina sonora. Nace como manantial limpio de montaña. Brota de unos labios fervorosos en caricia susurrada que se postra a los pies de la Señora. Y luego rompe el terciopelo del inico y se torna en expresión que pone a prueba almas y gargantas.

El cante se hace corazón en la boca, mezcla indivisible de ilusiones y congojas, requiebros y suplicas, metáforas y sintaxis del pueblo. Sube a las alturas llevado por las manos virginales y transmutado en rosario de cuentas sonoras. Ocupa el atardecer teñido de oro y se adueña de toda dimensión. Rima a rima, nota a nota, asalta los castillos interiores de los rodenses y los envuelve en su manto, y los libera de lazos terrenos y los empuja hacia el misterio divino de la Pasión. Y después el aplauso entusiamado, de entrega total. Tetorna el tiempo y cien suspiros devuelven las calmas perdidas.
La Semana Santa de La Roda tiene sus momentos especialísimos, cada uno cuajado de bellezas: el tránsito de los pasos bajo el arco de la Iglesia, el lucirse por la calle Real, los piropos exultantes con los que se despiden las imágenes en los últimos metros de su caminar.... Cuando en el Sábado Santo se vence la tarde y su tibieza trae conciertos singulares, el escalofrío de una saelta es uno de tales momentos.
Florentino Andrés

LA TUMBA PERDIDA DE JESÚS (1ª Parte)

miércoles, 30 de abril de 2008

15 AÑOS DE NUESTRO BOLETIN

(Pinchar en la foto para ver todos)

Hierve el ambientillo cofradiero en vísperas de la Semana Santa. Fiel a su obligada cita, la Hdad. quiere acercarse una vez más a todos y cada uno de sus hermanos a través del boletín informativo.

lunes, 28 de abril de 2008

EL PASO DE CRISTO



Bien podía definirse el paso procesional de la urna como una majestuosa peana, de espectaculares dimensiones, sobre la que desfila la Imagen de Cristo Yacente. En el paso se aúnan los delicados trabajos de ebanista, tallista, escultor y dorador para ofrecernos una obra artística de singular prestancia comparable en gran medida con los retablos que se alzan en el interior de los templos.
El día 11 de junio de 1987, reunido en Junta General, se aprueba el proyecto presentado por Don Antonio Díaz Fernández de Sevilla, firmándose el contrato de ejecución con la cláusula de que debía ser entregado para la Semana Santa del año siguiente en madera.
Según su propio diseño, el autor lo concibe como obra de estilo neobarroco de la escuela sevillana, 4 mts. por 2 mtos. de frente en medera de pino Flandes.
El actual retablo callejero tiene cuatro cartelas alusivas a la Pasión, entre cabezas aladas de querubines y golpes de flores y frutos en su canasto: Cristo muerto en brazos de su Madre, la Flagelación del Señor, la Presentación al pueblo y Jesús se encuentra con las mujeres. En las esquinas, las cuatro cabezas de los Evangelistas. La urna es portada por cuatro ángeles mancebos de 75 cm. de altura y rematando la misma un pelícano. Estas tallas son obra del escultor Ricardo Rivera.
El paso está dorado en oro de ley y todas las piezas que lo componen, así como las ocho cabezas de ángeles todas policromadas.
Presenta unas proporciones perfectamente adaptadas a las dimensiones de la pueta de la Iglesia. Calza 24 costaleros, distribuidos en seis trabajaderas. Queda iluminado por cuatro candelabros de guardabrisas, de siete luces cada uno. Los faldones son de terciopelo negro bordado el delantero con el escudo de la Hermandad en oro y cuatro broches en las esquinas. Bordado todo en el convento de Santa Isabel año 1997.

domingo, 27 de abril de 2008

SENTIMIENTO COFRADE


Queda muy bonito cuando te preguntan ” ¿Perteneces a alguna hermandad?, y tú respondes: Sí, soy hermano de la hermandad……….”.Ser hermano no significa sólo aparecer en una hoja de papel de un libro y pagar una cuota anual; ser hermano, pertenecer a una Hermandad, significa ayudarla, protegerla, mantenerla unida.La Hermandad es como una gran familia, como si dijéramos una familia numerosa, donde el padre vela por el bienestar de sus hijos. En una familia el padre siempre ayudará a sus vástagos, los protegerá y pretenderá por todos los medios mantenerla unida y firme, guardando ese calor familiar que en ella se respira esa y paz que se desprende de sus miembros.Lo mismo ocurre en una Hermandad. No basta el hecho de ser, pertenecer; tienes que ayudar a que se mantenga, a que florezca, y para ello se necesita ese grano de arena, ese apoyo y comprensión de cada uno de sus miembros. No se es más hermano o más cofrade por el hecho de salir en procesión, o por sacar sobre tus hombros unos de sus pasos. La verdadera hermandad es la que se va haciendo día a día con el esfuerzo de cada uno. Hay que hacerla durante los 365 días del año, y no uno sólo para quedar bien.

sábado, 26 de abril de 2008

ANTONIO CASTILLO LASTRUCCI


(Sevilla, 27 de febrero de 1882 - 29 de noviembre de 1967).

Es el tercero de cuatro hijos que tuvo el matrimonio formado por Eduardo Castillo del Pino (sombrerero de profesión) y Araceli Lastrucci.
Fue discípulo del escultor Antonio Susillo Fernández, cuyo taller estaba frente a donde vivía el futuro alumno (hoy conocida como Antonio Susillo), y al que asistía gracias a que un sobrino del escultor le llevaba para hacer figuritas de terracota. Era tal la destreza que tenía que el futuro maestro dedicó más atención al nuevo alumno que a su propio familiar.
Durante la década de 1890 se forma en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Sevilla.
Sus dotes como escultor le hacen ganar varios premios hasta que en 1915 la Diputación Provincial le concede una beca para estudiar en los museos de París y Roma, su primer destino iba a ser Roma, pero por la recién iniciada Primera Guerra Mundial no puede asistir, teniéndose que ir a estudiar a París, después, en Madrid, continúa ampliando conocimientos.
Su primer taller de trabajo lo instala en la empresa sombrerera de su padre, allí trabaja y desarrolla todos los géneros artísticos (relieves, bustos, grupos escultóricos, y los toros, su otra pasión) con mucha dedicación.
Poco después monta una academia de escultura (la primera que se crea) en un inmueble junto a la Basílica del Señor del Gran Poder. Esta empresa le duró poco más de año y medio debido a la escasez de recursos económicos.
Es en el año 1922 cuando le llega el primer trabajo que después terminaría siendo su línea de por vida, la Hermandad de la Bofetá de Sevilla le encarga unas imágenes para el paso del misterio de Cristo ante Anás. Un año después las figuras montadas en el paso salen en procesión con gran éxito, siendo elogiadas por todos.
Está considerado uno de los más grandes escultores imagineros del siglo XX, sobre todo en Sevilla al ser de los que más imágenes realiza para su Semana Santa. Tras el conflicto de la Guerra Civil Española, reconstruyó muchas imágenes que fueron destruidas en su proceso.
Tuvo dos homenajes en vida por su dedicación a las cofradías sevillanas, uno fue en 1943 y otro en 1961, en el año 1963 le fue concedida la Orden de Alfonso X el Sabio, en 1966 le honran con nombrar una calle sevillana con el nombre de Imaginero Castillo Lastrucci, tras su fallecimiento le fue concedida la Medalla al Mérito al Trabajo.
Su fallecimiento se produce por insuficiencia cardíaca. Como trabajador deja más de 450 imágenes realizadas con sus manos.

CORONACIÓN CANONICA


Cuando en el año 1986, El bordador Sevillano, José Guillermo Carrasquilla borda el nuevo techo de palio, surge la primera idea de Coronar a la Stma. Virgen, al colocar en la gloria una pintura de la Coronación de la Virgen por la Santísima Trinidad.Un año se llevó el pueblo preparandose para este magno acontecimiento, señalando las misiones populares en enero, rezo del Santo Rosario todos los días 15 de cada mes, conferencias, peregrinaciones, etc.
La Roda anhelaba de forma impaciente la llegada del domingo día 15 de Septiembre. A las 7.45 minutos el paso de la Virgen hizo su primera levantá para ponerse ante el Sagrario, después ente la Imagen de Jesús Nazareno y por último ante la Patrona la Virgen de Los Llanos, para estar en el dintel de la puerta de la Parroquia de Santa Ana a las 8 en punto. Tras una corta procesión, a las 8 y 30 minutos llegó el paso al estrado preparado para tal evento, formado por 3.000 metros de tubo y alrededor de 6.000 tornillos.A las diez de la mañana comenzaría a salir de la Iglesia la solemne procesión litúrgica, formada por la Cruz de guía de la hermandad, portada por el hermano mayor y los faroles; el estandarte, el clero secular y regular y el Sr. Arzobispo. Las madrinas de la Coronación fueron las Religiosas Siervas del Evangelio, representadas por la Madre Visitación, una religiosa muy querida por todos los vecinos, destacando su entrega y amor hacia los más necesitados y por su gran labor evangelizadora.Tras el aplauso incontenido de las casi 5000 personas que asistieron al acto, a las diez y diez comenzó el Solemne Pontifical presidido por el Excmo. y Rvmo. Fray Carlos Amigo Vallejo, concelebrando el párroco arcipreste de Estepa, el párroco de la Roda Antonio M. Riejos, sacerdotes hijos de la Roda, interviniendo en el acto el Coro Parroquial. Después de la predicación de nuestro prelado, donde hizo mención a la mujer del Apocalipsis como Reina tras haber estado transida de dolor y lágrimas en el Calvario. Continuó manifestando que “coronamos a esta Imagen en medio del pueblo, ya que cuando se toca alegrías y esperanzas, se recibe como un don de Dios y hemos de participar todos para manifestar que nuestra fe no es nada oculto. Esta corona que vamos a imponer a la Virgen brillará como principal estrella, la paz, la paz nuestra”. Hacia las 10.45 se procedió a la Coronación Canonica de la Stma. Virgen de los Dolores; después vendrían los aplausos, sueltas de palomas, 24 salvas de honor y los llantos de los hijos de La Roda.La corona, de plata sobredorada, fue donada por el pueblo y labrada en los talleres de Villarreal. Una vez terminada la ceremonia se entonó la salve popular y fue levantado el paso de la Virgen Coronada para empezar la procesión, al son de la marcha compuesta por D. Pedro Morales para tal evento. A continuación y acompañada de las representaciones de las hermandades venidas desde la comarca y demás pueblos de Sevilla se dirigió hasta la Casa Residencia de Ancianos, donde el SR. Arzobispo bendijo desde el balcón principal esta casa, nombrando a la Virgen de Los Dolores madrina de este hogar. La obra social había ido destinada a esta nueva Casa Residencia de ancianos.Terminado este acto de bendición y terminada la procesión oficial, la Stma. Virgen se dirigió al barrio de las Erillas, donde fue recibida en olor de multitud. Fueron numerosas las ofrendas que le hicieron sus vecinos durante el paseo por este barrio, después de 43 años sin visitarlo. Luego la Virgen discurrió por las demás calles del pueblo, para entrar en el templo parroquial en las primeras horas de la tarde

EL PELICANO

PIE PELICANE, IESU DOMINE,
ME INMUNDUM MUNDA TUO SANGUINE

Buen pelícano, Cristo Jesús. Es la comparación de los primeros cristianos para referir el gran amor de Jesús al Hombre.
La imagen del pelícano, se diría que mirando a un tiempo a Jesús muerto y a sus hijos, nos lleva a momentos de reflexión.
Si el pelícano adulto no encuentra comida para sus hijos, en vez de abandonarlos, les da de comer...pero de su propio ser, arrancando trozos de carne con su puntiagudo pico y alimentando de esta manera a sus crías con su propia carne y sangre en sacrificio de su misma vida. He aquí el parecido con Cristo, que nos alimenta real y verdaderamente con su Cuerpo y Sangre siempre que lo recibimos en el Memorial de la última Cena. El sacrificio eucarístico del Cuerpo y la Sangre de Jesús se convierte así, por los misterios del Amor, en nuestro Pan y Vino; y nos testifican las palabras de Jesús en el Evangelio de San Mateo: PORQUE TODA LEY EN ESTA SOLA PALABRA SE CUMPLE: AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TÍ MISMO.
Semana Santa tras Semana Santa, nuestro paso del Santo Entierro viene a recordarnos la trágica y sublime Pasión de Cristo.
Le tenemos yacente, pero siempre Dios. Su resurrección será inmediata.

XXV AÑOS DE HERMANOS COSTALEROS




Poco o casi nada me hubiese imaginado hasta donde podríamos llegar, cuando aquella tarde de Domingo de Resurrección del año 83, en un conocido, por entonces, pub de La Roda, mi amigo Manolo y yo empezamos a apuntar nombres en una lista de futuros costaleros. Se nos iban ocurriendo nombres de amigos y conocidos hermanos que podrían estar interesados como nosotros, en algo tan complicado por entonces, como era llevar los pasos de nuestra hermandad.
Durante los dos meses siguientes, cuando salíamos, no hablábamos de otra cosa que no estuviese relacionado con nuestro objetivo. Cada sábado y cada domingo el tema de conversación siempre era el mismo: intentar convencer al mayor número de gente posible que estuvieran dispuestos a apoyar nuestra idea. Aquella lista fue tomando forma y ya éramos quince. Era el momento esperado. O lo intentábamos ese año o nunca. Teníamos que empezar a ensayar “ya” y así nadie se enfriaría. Pero estábamos en Junio. La feria de San pedro no había hecho más que terminar. Era muy difícil y complicado, casi una locura; ni siquiera sabíamos lo que era un costal y una faja, nunca lo habíamos tenido en nuestra manos.
Además en los meses de julio y agosto, teníamos que cambiar durante tres días a la semana (lunes, miércoles y viernes), la discoteca y los pub por el sudor, el esfuerzo y la fatiga.
Otro problema añadido, ¿cómo se lo diríamos a la Junta de Gobierno?. Eramos muy jóvenes y nos tomarían por locos.
Pero las ganas, la ilusión y el objetivo marcado nos hicieron poner manos a la obra. Además teníamos de nuestra parte un peso fuerte en la hermandad. Con Jacinto Gallito como aliado nos tomarían más en serio.
Pero el Hermano Mayor que por entonces dirigía los destinos de nuestra hermandad nos apoyó desde el primer momento. Siempre confió en nosotros. Sabía que, aunque jóvenes, pero éramos hermanos de verdad y no íbamos a fallarle. Gracias a él pudimos empezar nuestra andadura..
“Aunque apenas, nadie le haya dado importancia a este hecho, seguro que hoy tú, al igual que nosotros, sí estarás orgulloso junto a nuestra Madre de los Dolores, viendo como aquella pequeña cuadrilla que tu viste nacer, cumple ahora 25 años. Fuiste un gran Hermano Mayor y todavía mejor persona. GRACIAS ENRIQUE”.

Pronto recibiríamos el primer premio a nuestro esfuerzo, cuando D. Antonio el cura nos ofreció llevar a nuestra patrona La Virgen de los Llanos. Pero ¿cómo habíamos aceptado?, si casi no sabíamos. Si apenas, lo único que habíamos hecho durante esos dos meses era divertirnos por las calles Bonifacio Redondo y Avda. de la Primavera.
Pero aquella mezcla estaba hecha con buenos ingredientes, y sus cimientos todavía están en pie. Ese Viva que es capaz de llevar el paso sólo, Manolo y Paco “el pescaero”, hasta que el cuerpo aguante. Mi Pepito el negro, que arte más grande. Y el Manolito Calderón que no se resiste y éste año ha vuelto otra vez.

Muchos han sido los que han pasado por las trabajaderas desde entonces. Gente de todas las edades; gente de muy distintos lugares, padres e hijos; gente de otras hermandades. Me gustaría agradecer a todos estas personas, que con su aportación han contribuido a que seamos lo que hoy somos. Es verdad que hemos pasado muy buenos momentos. ¿Quién no recuerda aquel 15 de Septiembre? Se te metió en la cabeza, y no paraste hasta conseguirlo Eusebio.
Claro que, también hemos pasado otros no tan buenos. Yo diría que hemos pasado más malos que buenos. Quizás para algunos, a veces no hayamos estado a la altura de las circunstancias. Tampoco ha sido fácil para nosotros. Pero desde luego, siempre hemos sabido mantener el estilo, el sello, y por supuesto el respeto que nuestra Hermandad se merece.

También han sido bastantes los Hermanos Mayores y Juntas de Gobierno que se han sucedido durante este periodo de tiempo, pero de un modo o de otro, todos han estado con nosotros cuando los hemos necesitado. Gracias también a todos ellos por aguantarnos tantos años.

Mi agradecimiento personal también a Juan Aguilar, por haber confiado en mi para tocar el martillo de María Santísima de Los Dolores. Es todo un lujo poder estar tan cerca de Ella, ya que Ella es el eje central alrededor del cual giran nuestras vidas.

No quisiera terminar sin resaltar el empeño y la lucha del Hermano Mayor actual por sus costaleros. Nos has dado lo justo en el momento oportuno. Cuando más difícil lo teníamos, tú has tenido paciencia y has sabido poner tu granito de arena para que entre otras cosas, podamos ver un gran ambiente en nuestra Casa Hermandad los días de ensayo. Aunque para ello nos tengas que hacer de cocinero todos los viernes. Gracias Manolo por apostar por nosotros. Sabes que no te defraudaremos.

25 años de Hermanos Costaleros dan para mucho. Deben servirnos para no perder la ilusión que se tiene como cuando es la primera vez. Que no hemos conseguido ninguna meta, sino por el contrario, nos queda todavía mucho camino por recorrer. Y éste camino lo tenemos que recorrer entre todos. No nos conformemos, con mirar como otros lo hacen, y pensemos que todos podemos ser útiles ahí abajo. Juntos podemos hacer que cada Sábado Santo, Cristo Muerto y su Bendita Madre la Virgen de los Dolores continúen como lo hacen desde hace 25 años: Paseados por La Roda a hombros de sus Hermanos Costaleros.


Antonio Borrego del Pozo.
CAPATAZ VIRGEN DE LOS DOLORES

jueves, 24 de abril de 2008

HISTORIA DE LA HERMANDAD DEL SANTO ENTIERRO


ANTECEDENTES HISTORICOS.

Las primeras noticias escritas que se conocen sobre la Hermandad, están en el legado nº 138 del Archivo Arzobispal de Sevilla y se trata de un pleito interpuesto por la Hermandad de la Vera - Cruz de la misma localidad, el día 2 de Enero de 1603, ante el Vicario General de Estepa.De esta documentación se deduce que la Hermandad actual tiene inicios hacia el año 1565, casi con la fundación de la Parroquia de La Roda, que tuvo pila bautismal en 1546.Del libro que se salvó del incendio del Archivo Parroquial conocemos que hasta 1803, en que comienza, fue hermano mayor de Ntra. Sra. de Los Dolores o Soledad, que de ambas maneras se denominaba, Pedro Montero, sustituyéndole Miguel Antonio Ortiz.Como todas las hermandades del lugar, tenía bienes propios, desaparecidos más tarde en la desamortización. La hermandad estaba organizada en “Cañamas”, bajo la responsabilidad de un diputado, encargado de recoger las limosnas y de convocar a los hermanos de su grupo para los actos de su obligación, tanto de cultos como de entierros, visitas a enfermos, etc. Las túnicas, propiedad de la Cofradía, se cedían a los hermanos para mortaja. Tenían enterramiento propio en su Capilla. Durante mucho tiempo se celebró el acto del Descendimiento, procesionando un tercer paso con Cruz vacía y un sudario. Los cultos cuaresmales fueron en principio un novenario, que luego fue septenario. La gran fiesta grande de la Hermandad ha sido siempre el Viernes de Dolores,En 1841 se reúnen de limosna entre los hermanos 5884 reales, suma considerable para esta época, con la cual se reponen muchos de los objetos de culto que habían sido expropiados, haciendo constar en el libro de actas “que pueda servir de memoria y estímulo a la generacíón venidera, debiéndose prevenir que la mayor parte de las personas han hecho este esfuerzo, poseen fortuna muy reducida”. Era Hermano Mayor José del Real y Secretario Marcos del Real. Este ejemplo de sacrificio y entrega, como ya veremos, ha sido y es una constante en esta Hermandad más que centenaria.En 1844, el secretario, Marcos del Real, costea a sus expensas, con un gasto de 500 reales, el primer cristal que se puso en el camarín de la Virgen, “lo que anota en este libro para que sirva de gobierno a los hermanos reunidos para sostener este culto y sepan, al mismo tiempo, como se le pagan en cierto modo a la Dolorosa los beneficios que continuamente dispensa a sus devotos”. Ejemplo peremne para todos nosotros y las generaciones venideras y una prueba de como el amor y el culto a esta Imagen ha sido y es una constante en esta Villa.En 1911 se restaura la Imagen de Nuestra Señora, de autor anónimo, pero de la escuela granadina.En 1927 se restauró el camarín de la Virgen. Con el advenimiento de la república, llegan las persecuciones religiosas y la hermandad restringe sus cultos y hay años sin procesiones.En 1936 pierde todos sus bienes. La Imagen de Nuestra Señora y el Cristo Yacente son quemados y los objetos de valor que estaban en el camarín robados. En 1940, pacificada nuestra patria, se reorganiza la hermandad y se tallan nuevas Imágenes. Pero se tiene la desgracia que en 1941, en un incendio fortuito en su altar de cultos, arde la Imagen de la Virgen. Se encarga al Mayordomo D. Manuel Gutiérrez rastrero, que visitase al imaginero D. Antonio Castillo Lastrucci para que tallase nueva Imagen. Desde entonces Ella preside toda la vida de la hermandad, no conociendo la mayoría de sus cofrades otra representación de la Madre de Dios de los Dolores, que esta Imagen bendita.Se han sucedido los hermanos mayores, las juntas de gobierno, se han incrementado el numero de hermanos, se han confeccionado nuevos mantos, palios; los cultos se procura que sean lo más solemne posible y que sean el centro de la vida de la hermandad, etc.. Pero todo con un afán: EL MAYOR HONOR Y GLORIA DE NUESTRA BENDITA MADRE, MARÍA STMA. DE LOS DOLORES, BAJO CUYO AMPARO QUEREMOS VIVIR Y MORIR Y CON CUYA TUNICA DESEAMOS ENTRAR EN EL REINO DE SU HIJO.Pasan los días, los años, las generaciones, pero en nuestro pueblo no decaerá el Amor a Ella, ni el amor de Ella para nosotros. Más de 400 años de historia lo demuestran.
Una de las locuras que más sorprende al forastero, es la que emprendemos cada año con la Semana Santa; cuando alrededor de la luna que cambia el invierno en primavera, el azahar revive los aromas y el pulso aligera el rumbo del deseo.